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Petrópolis

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Petrópolis

Con un clima agradable y montañés, Petrópolis (la ciudad de piedra) es una pequeña ciudad insólita, a solamente 70 km de Río; tiene un encanto bávaro, está cercada por montañas de aspecto tropical. Uno se pasea en carruaje conducido por elegantes cocheros, de un lugar histórico a otro. El ambiente es agradable, romántico, se trata de un Brasil diferente, donde el escritor Stefan Zweig eligió vivir el final de su vida.

El Museo Imperial, antiguo palacio de verano, es el lugar más visitado. Allí se encuentran el cetro y la corona del Emperador Don Pedro II, documentos históricos, joyas y obras de arte que pertenecían a la familia imperial. También se pueden visitar numerosas residencias coloniales o distintos Palacios (la casa del barón de Mauà, la casa del célebre aviador Santos Dumont, la casa de la Princesa Isabel, la de Stefan Zweig, el Palacio Amarelo, el Palacio de los Presidentes), museos, iglesias (la Catedral de Sao Pedro de Alcantara) y sobre todo el Palacio de Cristal y Quitandinha. En fin, tendrán con qué llenar un bonito día por los canales bordeados de flores de este espléndido centro histórico, con un encanto de otro siglo.

La ciudad puede visitarse en un día, ida y vuelta desde Río pero, también se puede elegir pasar allí una noche para disfrutar de los alrededores verdes (numerosas excursiones), de su clima, y observar así un contraste impresionante con la locura de Río, tan cercana. La ciudad y sus alrededores ofrecen varias opciones de encanto. En particular, una pousada de un encanto único en toda la región. Para los que gustan de un lugar insólito para pasar la noche: pousada molinaro [1] (cada habitación es diferente).

Petropólis

La ruta de Río a Petrópolis vale por sí misma el desvío. Entrecortada por puentes que dominan exuberantes valles, serpentea entre las montañas tropicales de la Serra dos Órgãos. ¡Es asombroso ver un decorado así en el Brasil! De paso, se podrán ver tramos de la antigua carretera de Petrópolis, vía pavimentada y a menudo peligrosa, que los obreros reales no cesaban de reparar cuando la Corte huía del calor tórrido del verano carioca.

Los excursionistas, que están acostumbrados a los Alpes y a las cumbres de la Cordillera de los Andes o a las dunas del Sahara, aquí encontrarán mucho que hacer. Realmente. La travesía en 3 días de Teresopolis a Petropolis es digna de una excursión alpina; contiene todos los ingredientes: desniveles importantes, cascadas por doquier, riesgos de un clima montañoso, transporte de los bolsos por mulas, lejos de todo, belleza de uno de los más bellos parques nacionales brasileños. Para organizar su excursión con un equipo de profesionales contacte Terra Brazil [2].

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